MARKETING PARA FOTÓGRAFOS

16th March 2018 - Fotografía - Comment -

MARKETING PARA FOTÓGRAFOS

 

En un mundo saturado de imágenes como el nuestro, es muy difícil destacar, pero al menos hay que intentarlo. Todo el mundo tiene un móvil con una gran cámara y no hablemos de la proliferación de réflex a nivel usuario, así que no os queda más remedio que echar mano del Marketing digital, ya sea en Redes sociales o directamente haciendo campañas de e-mail marketing. 

¿En qué consisten estas campañas? Muy simple, llegar a tus clientes de manera efectiva y que se interesen por tus servicios. Igual no es tan simple, ¿no? Para ello es fundamental conseguir una buena base de datos, tanto de clientes que ya tenemos y fidelizarlos, como de posibles clientes, esto es lo más complicado: captar nuevos clientes, aquí es donde hay que focalizarse. Es un trabajo exhaustivo y nada creativo (aviso), pero hay que hacerlo. Mi consejo es buscar por la red y hacerse con una buena red de empresas que nos puedan interesar porque se adapten a nuestros servicios y ofrecer, al menos al principio, ofertas tentadoras, promociones, etc.. Vamos a poner un ejemplo, si soy fotógrafo de moda, me puedo centrar en buscar nuevos diseñadores de ropa (es posible que tengan menos fotografías de sus diseños y a penas catálogos). Una vez creada mi base de datos, comienza la labor del “mailing marketing”. Existen programas para enviar mails masivos (hay que tener cuidado de no caer en el spam). A ninguno nos gusta que nos bombardeen a mails que van directos al spam muchos de ellos, así que tendemos a pensar que esto no funcionará, pero las estadísticas dicen lo contrario y cada vez existen más empresas dedicadas al marketing digital. Funcionar, funciona, pero hay que saber cómo hacerlo. el coste de este tipo de publicidad es bajo (boletines, newsletter, promociones, etc.), es rápido y fácil. Con softwares específicos, en unos pocos minutos se pueden crear newsletters, enviarlas a millones de destinatarios y lo que es más importante, es una comunicación no invasiva: el destinatario lo leerá cuando quiera y pueda, o no lo leerá, pero no se sentirá igual de intimidado que con una llamada telefónica, por ejemplo.

Pero para que todo esto sea efectivo, antes hay que tener bien definido quién eres, a quien quieres dirigirte y, lo más importante, cómo se puede beneficiar el cliente contratandote.

De esto hablaremos en el próximo post.